Nuestro Sub22 no pudo superar a Arroyomolinos y terminó cediendo por un contundente 64-90 en un encuentro en el que la extraordinaria efectividad exterior del rival fue determinante. Los visitantes firmaron 15 triples que inclinaron la balanza en un duelo que, por momentos, fue más competido de lo que refleja el marcador final.
Un inicio igualado y con buenas sensaciones
El arranque del partido fue equilibrado, con el Sub22 San Ignacio mostrando una buena circulación de balón y encontrando situaciones claras cerca del aro. El conjunto local apostó por el juego colectivo, moviendo con criterio y generando ventajas en la pintura.
En defensa, la intensidad permitió competir de tú a tú frente a un rival que pronto comenzó a entonarse desde la línea de tres puntos. Aun así, el esfuerzo en el rebote y el trabajo solidario mantuvieron el partido abierto durante los primeros compases.
El acierto exterior de Arroyomolinos rompe el partido
Tras el descanso, el encuentro dio un giro definitivo. Arroyomolinos elevó el ritmo de juego y castigó una y otra vez desde el perímetro, ampliando la ventaja posesión tras posesión. El acierto visitante desde la línea exterior fue imparable y acabó marcando la diferencia en el marcador.
Pese a la desventaja creciente, el Sub22 San Ignacio no bajó los brazos. El equipo continuó jugando con orden, buscando ventajas colectivas y repartiendo minutos, manteniendo la actitud competitiva en todo momento.
Un resultado abultado que no refleja el esfuerzo
El último periodo confirmó la derrota por 64-90, en un choque en el que el trabajo colectivo y la entrega no fueron suficientes ante los 15 triples convertidos por el rival. El marcador final no hace justicia al esfuerzo realizado durante varias fases del partido.
La derrota deja aprendizajes importantes para el Sub22 San Ignacio, que deberá ajustar aspectos defensivos, especialmente en la protección del perímetro, de cara a los próximos compromisos de la temporada.
Resultado final: Sub22 San Ignacio 64 – 90 Arroyomolinos.
Toca aprender, corregir y seguir creciendo en una competición exigente donde cada detalle cuenta.