La sexta victoria consecutiva ya luce en el casillero del San Ignacio, que se impuso al El Escorial por 80-74 en un duelo vibrante de la 1ª División Autonómica Plata. El triunfo, trabajado hasta el último suspiro, necesitó una prórroga para decidirse en un partido de máxima exigencia física y mental.
Desde el salto inicial quedó claro que no iba a ser una tarde cómoda. El choque estuvo marcado por la dureza de los contactos y un ritmo trabado que impidió a los locales desplegar su mejor versión ofensiva. A San Ignacio le costó entrar en el partido, una circunstancia que le penalizó durante buena parte del encuentro. A ello se sumó una noche desacertada desde el perímetro y la línea de tiros libres: los triples no encontraron el aro y los tiros libres (19 de 40) dejaron escapar puntos valiosos que pudieron haber cambiado el guion mucho antes.
El Escorial supo aprovechar esas dudas iniciales y mantuvo la iniciativa en el marcador durante tres cuartos. Cada intento de reacción local encontraba respuesta visitante, en un intercambio constante de golpes que mantenía la tensión en la grada. Sin embargo, cuando el partido entró en su fase decisiva, San Ignacio dio un paso al frente.
En el último cuarto cambió la energía. La defensa se ajustó, el rebote se aseguró con mayor contundencia y el equipo, esta vez sí, jugó como un bloque compacto. Todos aportaron: desde el quinteto inicial hasta los hombres de rotación, cada minuto en pista se convirtió en una declaración de intenciones. El esfuerzo colectivo permitió igualar la contienda y forzar una prórroga que desató la emoción.
En el tiempo extra, San Ignacio mostró mayor frescura y determinación. Con más claridad en ataque y firmeza atrás, los locales cerraron el partido con un parcial decisivo que selló el 80-74 definitivo y desató la celebración. La sexta consecutiva se queda en casa.
Más allá del resultado, el mensaje es claro: este equipo compite, sufre y responde. Con margen de mejora en el acierto exterior y desde la línea, pero con una mentalidad inquebrantable, San Ignacio sigue trabajando y peleando para mantenerse en lo más alto de la categoría. La racha continúa y el grupo cree en lo que hace.