El equipo cadete masculino logró una contundente victoria a domicilio frente a Olímpico Alcobendas por 43-71, en un partido correspondiente a la segunda vuelta de la competición. Un encuentro que quedó prácticamente decidido desde el primer cuarto y que confirmó la clara evolución del conjunto visitante a lo largo de la temporada.
Desde el inicio, San Ignacio tomó el control del partido, marcando el ritmo tanto en defensa como en ataque. La solidez defensiva y el buen movimiento de balón permitieron abrir brecha en el marcador rápidamente, lo que facilitó que el cuerpo técnico pudiera rotar al equipo y dar más minutos a los jugadores con menos confianza, que respondieron asumiendo responsabilidades y aportando en pista.
Una evolución clara respecto al partido de ida
El crecimiento del equipo queda reflejado al comparar este encuentro con el partido de ida, disputado en casa, donde la victoria fue por 14 puntos. En esta ocasión, San Ignacio dobló la diferencia, alcanzando una renta final de 28 puntos, una muestra evidente del trabajo realizado durante la temporada y de la progresión colectiva del grupo.
Con el inicio de la segunda vuelta, el equipo sigue mostrando una dinámica muy positiva, mejorando tanto en conceptos defensivos como en la toma de decisiones ofensivas.
Buenas sensaciones más allá del resultado
Más allá del marcador, el equipo dejó muy buenas sensaciones durante los cuarenta minutos de juego. Destacó especialmente la solidaridad defensiva, el juego colectivo en ataque y la seriedad competitiva mantenida durante todo el encuentro, sin relajaciones pese a la amplia ventaja.
Este triunfo refuerza la confianza del grupo y premia el esfuerzo diario de los jugadores, sirviendo además como motivación para afrontar con ambición los próximos compromisos de la temporada.